(y convertirme en mi propia corporación… ¡la hipocresía!)
Una de las tantas ideas que tenía era abrir una tienda en Etsy, y esta fue una de las primeras cosas que intenté e inmediatamente me encontré con el primer obstáculo: me pedían los datos de la iniciación de actividades en mi país. Así que dije “ok, es una señal. Partamos bien desde un inicio”.
Entonces comenzó mi aventura de averiguar cómo crear mi propia empresa.
Para propósitos de transparencia: estoy en Chile, y afortunadamente acá existe la opción de crear una empresa en un día y es un proceso bastante amigable y que además hay tutoriales en Youtube que te van mostrando el paso a paso.
Dicho lo anterior, ¡llegó el momento de crear mi propia empresa!
Segundo obstáculo: el domicilio.
Acá en Chile, te piden el rol de la propiedad para poder registrar el inicio de actividades en SII (servicio de impuestos internos, la entidad encargada de fiscalizar temas de impuestos).
Es entonces donde comienzan las preguntas: ¿me servirá la propiedad donde vivo? ¿Necesitaré buscar algo más? ¿Como lo hicieron esas personas que conozco que tiene sus propias empresas?
Sea como sea, te piden acreditar propiedad o un permiso de uso. Y aquí aparece esta opción que se acomodaba perfecto a lo que yo necesitaba: una Oficina Virtual.
Nuevo tema para averiguar: ¿qué es una oficina virtual? ¿cuánto sale arrendar una?, ¿cuál es la confiabilidad de estas empresas?, entre tantas otras cosas.
La respuesta: una oficina virtual es básicamente arrendar una dirección que te va a servir para acreditar el domicilio con fines tributarios y comerciales (te sirve para presentar ante el SII y la municipalidad donde solicitaras el permiso para operar) y funciona en los casos donde no requieras de un lugar físico para realizar tus actividades cómo en el caso de consultorías, servicios freelancers, venta de productos digitales, entre otros.
Arrendar una oficina virtual en Chile te puede salir desde los clp50.000 (53 usd aprox) hasta… no lo sé. Vi algunas sobre 600.000 pesos anuales y probablemente debe haber otras con precios más elevados.
Además, estas empresas te pueden ofrecer servicios complementarios como la creación de tu empresa, la habilitación para boletear/facturar, gestionar los permisos asociados e incluso el servicio de contabilidad.
Estos servicios asociados (que también hay en diversos rangos de precios) no son tan caros considerando que te aseguras con un experto que quede absolutamente todo funcionando en regla y te evitas gastos adicionales por tener que pagar modificaciones posteriores.
Entonces… ¿Que decidí hacer yo?
Por supuesto que opté por adquirir el conocimiento y la experiencia de hacerlo yo misma (en serio que si ves los tutoriales no es difícil).
La página donde realizas el trámite te da las opciones para ir rellenando y con un poco de ayuda de los tutoriales, más la IA (cof cof Chat GPT cof cof) pude redactar las actividades a las que se iba a dedicar mi empresa de una forma que me permita ampliar mi negocio a futuro y con un lenguaje apto para un documento formal que finalmente será el estatuto de creación de mi empresa (my precious!).
Así que luego de revisar varias opciones de oficinas virtuales, me fui por aquella donde sentí que la ejecutiva que me atendió me brindó el mejor servicio, y aclaró todas mis consultas y ya con la dirección confirmada me lancé a crear mi propia empresa.
Cómo dije previamente, el proceso es muy amigable, y la misma página te da todo. Una vez que completas los campos requeridos se genera un borrador (el cual debes leer, ¡no te saltes este paso!), luego te conecta con diversas plataformas para que puedas firmar electrónicamente y completar el proceso de creación en menos de una hora. ¡Y voilá…Has creado tu propia empresa!
Si soy sincera, ese momento en que tuve ya la confirmación que mi empresa fue creada, donde ya tenía mi propia razón social con el ID fiscal (RUT en Chile) ya creados me hizo sentir adulta. Y seamos honestos, así como que joven joven no soy. Estoy en mis 30s (recordemos que estuve 10 años en el mundo corporativo). Tampoco es que me sienta mucho mayor, pero cómo que esta vez realmente me sentí adulta y también orgullosa de misma por avanzar con el primer paso formal en la construcción de esta nueva etapa de mi vida.
Cómo reflexión: dentro de los mil videos y recursos que he visto, hay un mensaje que me resonó…en realidad varios, pero me voy a centrar en este:
Hecho es mejor que perfecto.
Este fue el gatillante que me dio ese empujón que me faltaba.
El recordar que de los errores es cuando más se aprende, y así perder el miedo a fallar.
Con este mensaje decidí lanzarme con todo y tomar esa acción para comenzar a construir mi sueño. Total… si me equivoco lo arreglo después. Pero que el no saber no fuese un freno, si no el motor para aprender, para dar ese paso y realizar esa acción que me va a llevar más cerca de mi sueño, y si, esta vez estoy apuntando a la Luna.